8 de enero de 2012

Capítulo 27

- Gracias… – balbuceé cuando llegamos, él solo sonrió como respuesta –
Luego de un rato, Harry y yo decidimos retirarnos. Ninguno tenía sueño, entonces para no molestar a Liz, que probablemente estaba durmiendo, nos dirigimos a su apartamento.
- ¿Sabes? – dijo dejando su abrigo en el sillón principal – Estoy feliz de que hayas ido – Yo tragué saliva y planté una falsa sonrisa en mi rostro. Harry estaba feliz de que haya ido, pero él no sabía lo que había pasado. Un nudo se instaló en mi garganta. Culpa, mucha culpa que yo intentaba esquivar olímpicamente – Gracias – me susurró bajito en el oído –
- No es algo que tengas que agradecer – comenté –  ¿Estamos juntos, o no? –
- Claro – contestó el acunando mi rostro con sus manos y dejándome un hermoso beso –
- Entonces vas a tenerme siempre contigo – lo abracé fuertemente, asegurándome a mi misma que era a él a quien quería entre mis brazos, no a algún otro pecoso que ya había tenido su oportunidad antes y la había arruinado de esa forma –
Sus manos comenzaron a jugar con el cierre de mi vestido, y sin deshacer el beso en el que estábamos fundidos, caminamos hasta su cuarto. Cerró la puerta con el pie y continuó.
- Ha - Harry– balbuceé y tiré mi cabeza hacia atrás dándole un acceso fácil a mi cuello. Sus labios estaban dejando un camino de besos hasta mi clavícula. Cerré los ojos cuando comenzó a recostarme sobre la cama y su boca se dirigió nuevamente hasta la mía –
- Creo que encontré tu punto débil – jadeó mientras volvía a mi cuello. Me estaba volviendo loca –
- Judd,  no… – mi boca y mi cerebro no coordinaban para hacerme hablar, mi corazón latía a mil por hora. Estaba en el cielo –
- Shh – me calló sutilmente – disfruta, no hables –
Bajó el cierre de mi vestido con habilidad mientras yo luchaba con la hebilla de su cinturón. Para ahorrarme el tiempo, se lo sacó él revoleándolo en algún lugar del cuarto, sin importancia. Desabroché su pantalón y se lo saqué. Giramos y yo quedé arriba, lentamente desabotonando su camisa y acariciando su cuerpo con lujuria. Repartí unos cuantos besos por su pecho, dejando algunas marcas. Harry, desesperado, tomó el control de nuevo colocándose sobre mí. Se deshizo de mi ropa interior en un segundo y… take my hand tonight, we can run so far, we can change the world to anything we want”  mi celular sonó.  Harry se alejó de mí haciendo un sonido molesto con la boca.
- No entiendo – me dijo ya parado a mi lado, colocándose la camisa – hemos estado a punto ya tres veces, y las tres veces sonó tu celular. ¡No comprendo! – dijo con malhumor. Caminó hacia el aparato hecho una furia y lo observó – ¿Disculpa? – balbuceó – ¿Acaso las tres veces ha sido él? – tomé el celular asustada temiendo que la pantalla mostrara lo peor  “Mensaje nuevo de Danny” –
- Mierda – dejé escapar y centré mi mirada en Harry,  que me observaba con ¿Decepción? ¿Enojo? No lo sé, una combinación de ambas – No ha sido siempre él, no sé por qué me ha enviado un mensaje – aclaré. Mi novio solo se limitaba a comerse con la vista el teléfono –
- Entonces vamos, léelo – dijo haciendo un gesto con la cabeza, que me invitaba a averiguar lo que decía ese mensaje – Vamos, no te quedes así, dime que dice – desafió levantando ambas cejas, en forma de curiosidad – Quiero escucharlo salir de  tu boca – ¿Escuchar que? Me pregunté instantáneamente –

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