30 de julio de 2011

Capítulo 13

Camila’s POV.

Desperté extraña, e incómoda. Abrí los ojos y la luz me cegó por un momento, luego pude ver con claridad. 
-          Harry – susurré. –
-          Mhmmm – fue su respuesta –
-          Harry, levántate. – repetí –
-          Mhmmm – me repitió el, más fuerte –
-          JUDD. – grité, y el susodicho despertó. –
-          ¿Qué es lo que pasa? No quiero ir al colegio hoy, mamá. – respondió. Mi carcajada, que fue bastante alta, lo despertó de su sueño. – ¿Eh, qué, en dónde estoy? – Sus expresiones de perdido me hicieron notar que en verdad no tenía idea de donde estaba, yo simplemente reí –
-          Creo que nos quedamos dormidos – bostecé. –
-          Sí, eso veo. – se desperezó, estirando sus brazos y se pudo escuchar un ‘crack’ en su espalda – Genial, esto me va a doler mucho. – dijo. Luego de estar un segundo en silencio, tratando de amoldarse a la situación y tratando de acostumbrarse a la luz, me miró. –
-          ¿Cómo dormiste, bonita? –
-          Bien, feliz, enamorada.  ¿Honestamente? – pregunté. El asintió con la cabeza – No sé. Ni siquiera recuerdo cuando fue que me quedé dormida. –
-          Yo tampoco lo recuerdo… ¿Y si esto es un sueño y en realidad cada uno está en su casa? – Lo miré con una expresión de… ¿De cuáles consumís? Él sonrió. –
Nos paramos y, hay que admitirlo, ninguno se sentía bien. Mi cabeza parecía pesar mucho más de lo normal y me dolían cada uno de mis huesos, pero estaba segura de que valía la pena.
Caminamos unas cuadras, en las cuales estuve rompiéndome la cabeza pensando si agarrarlo de la mano o no. Es decir, yo quería, pero no era nada mío. Me reí, parecía una quinceañera enamorada. Al parecer, la risa salió en voz alta, ya que me preguntó de qué me reía.
-          Nada, solo mis pensamientos. – contesté. No preguntes en que pensabas, no preguntes en que pensabas
-          ¿En qué pensabas? – Maldición. Suspiré. –
-          Pensaba en agarrarte de la mano, y me dio risa el hecho de que parezco una quinceañera después de su primer beso. –
-          Qué honesta. – respondió. Hicimos media cuadra y me tomó de la mano. Por dentro, yo cantaba victoria. –
Llegamos a mi casa y me despedí con un beso en la mejilla. Puse la llave en la puerta y Harry me llamó, cuando me di vuelta me robó un beso.
-          Lo siento, pero probablemente esto no vuelva a pasar, así que necesito sacar provecho de la situación. –  Yo simplemente reí. –
-          Tranquilo, volverá a pasar. – le dije cuando se alejaba. Él se volteó.
-          Adiós, De Gracia.
-          Chau, Judd.

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