- – Ella se quedó callada, dio un mordisco a su hamburguesa y continuó hablando de guitarras y bajos, qué manera olímpica de esquivar lo que yo lo había dicho. Quizás debería haber cerrado la boca. Nota mental: Cerrar la boca y pensar antes de decir algo estúpido. –
El almuerzo siguió de maravilla, al menos para mí. En verdad la pasaba bien cuando estaba con ella. Me gustaba, definitivamente. A eso de las dos decidimos volver al edificio. Yo paré en la puerta de su departamento y ella sacó la llave de su cartera.
- ¿Sabes Harry? Hacía tiempo que no me reía tanto – me dijo con una sonrisa sincera – Este no es uno de mis mejores momentos, sin embargo contigo olvido todo eso y simplemente me largo a reír. En serio me encantaría volver a salir contigo. – ¿Estaba invitándome a salir? –
- Oh – exclamé sorprendido – bien…definitivamente creo que esto puede repetirse, yo también me siento a gusto hablando contigo – le dije. –
- Este es mi número – sacó un papelito de su cartera y comenzó a anotar números en él, me lo entrego y nuestras manos rozaron. Su piel era suave, me provocaba querer acariciarla. Por dios, que entre ya o si no voy a abalanzarme sobre ella – Llámame – me sonrió – solo si quieres – reí. Claro que quería hacerlo, es más iba a hacerlo –
- Lo haré – respondí convencido – Adiós Cam, nos vemos –
- Adiós Harry, nos vemos por ahí.
Camila’s POV.
Por dios, por dios, por dios. Acabo de invitarlo a salir otra vez. ¿Pero qué está pasándome? Parece que estuviera necesitada. ¡A la mierda con lo que parezco, voy a salir con él otra vez!
Tomé desesperada mi celular y marqué el número de Liz, ella tenía que saber esto.
- Hayley – contestó – dime ya todo lo que haya pasado – wow, sí que me conocía –
- ¿Cómo supiste que llamaría para decirte eso? – le pregunté – Eres adivina Liz –
- Ya basta de cháchara, dime todo con lujo de detalles – me dijo alterada. Al parecer estaba ella más feliz que yo –
- Bien, ¿Qué tal si te vienes a casa? - le pregunté. No quería seguir gastando crédito –
- Ok, voy. Recuerda que a las cinco tengo que irme a la universidad –
Y cortó sin siquiera decirme adiós. Liz había elegido el turno tarde en la universidad porque no quería levantarse temprano, vaya haragana. Pero le había salido mal, ya que debía despertarse temprano para estudiar los días que tenía examen, así que era lo mismo. A los diez minutos alguien golpeaba mi puerta como una loca, era ella, sin duda.
- ¡CAMILA, HABRE YA ESTA PUERTA! – gritó. –
- Ya voy, ya voy. – le abrí, ella me dio un beso en la mejilla y se sentó – y para la próxima calla, que tengo vecinos, no vivo sola – le dije –
- Sí, vecinos, esa es mi razón de estar aquí – yo me mordí el labio y me tiré en el sillón junto a ella –
- Liz, no tienes ni una idea de lo lindo y agradable que es, no tienes ni una mínima idea. - comenté como una adolescente hablando de su novio – Es tan…tan…perfecto. – sonreí al recordar el día de hoy – Me gusta, Elizabeth, y de eso no hay duda –
- Hoy, a las 3:30 acabas de admitir que te gusta Harry – dijo ella – Voy a guardar este día en mi memoria, ya que después de un largo tiempo vuelves a enamorarte de alguien –
- ¡Liz, no estoy enamorada! – le aclaré. Recién lo conocía, no podía estar enamorada fugazmente –
- Bueeeeno – dijo ella – pero algo tiene que tener para gustarte – comentó – deberías presentármelo – subió las cejas y comenzamos a reír, pero luego yo me puse seria y le dije –
- De todos modos es mío. – ella estalló en risas –
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